El trabajo, que firman los doctores Jared X. Van Senllenberg, del departamento de Psicología de la Universidad de Columbia, y Teresa de Candia, de la Universidad de Colorado (ambas en EEUU), se basó en 38 estudios en los que se analizó la tasa de incidencia de trastorno bipolar en familiares de pacientes con esquizofrenia y 39 estudios en los que se examinó la afectación de esquizofrenia en parientes de primer grado de enfermos bipolares. Dichos trabajos resultaron 'finalistas' y fueron escogidos entre un total de 2.326 investigaciones publicadas en inglés en los últimos 26 años.
A la vista de estos índices los autores defienden la teoría de que los familiares de primer grado de los enfermos de esquizofrenia y trastorno bipolar tienen un riesgo muy alto de desarrollar la misma patología que su pariente, al tiempo que existe una probabilidad baja, pero incrementada respecto al resto de la población, de desarrollar esquizofrenia si un familiar sufre de bipolaridad y viceversa. Por otra parte, señalan que existe un riesgo intermedio de sufrir un desorden esquizoafectivo, independientemente de que su familiar directo sufra esquizofrenia o bipolaridad.
Dado que existe un riesgo genético compartido de desarrollar esquizofrenia, trastorno bipolar y desorden esquizoafectivo, los autores defienden que sería posible que un número determinado de genes impliquen riesgo de sufrir un desorden psicoafectivo en general, mientras que un pequeño grupo de genes -o cambios en el ADN y en el medioambiente- determinarían hacia donde evolucionará el trastorno y la forma que adoptará una vez desarrollado. Además, destacan que estas patologías comparten factores de riesgo epidemiológicos y perinatales.
ES INCREIBLE EL PODER QUE TIENEN LOS GENES!
ResponderEliminarME GUSTO EL ARTICULO!
SALUDITOS DESDE AQUI!